Aprovechar las vacaciones para participar en una actividad de voluntariado o proyecto solidario es una realidad a la que cada vez se apuntan más personas. Las fechas veraniegas son propicias para este tipo de tareas ya que se dispone de más tiempo libre. Personas empleadas y jóvenes estudiantes son los dos grupos que en mayor medida se animan a colaborar con una ONG en la época estival, aunque también hay quien, con apenas unos días libres, decide invertirlos en viajar a países del Sur para tomar parte en proyectos de cooperación al desarrollo o similares.
Por AZUCENA GARCÍA
Fuente: Consumer Eroski
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