Los primeros pasos en el mercado laboral nunca han sido fáciles. Bajos salarios, temporalidad, jornadas interminables... en resumen, precariedad. Pero desde que ha comenzado la crisis todo eso no basta. Los jóvenes europeos, y más aún los españoles, sufren el desempleo con saña. Eso alienta propuestas como la que ha lanzado y recogido la CEOE esta semana: un contrato sin derechos para jóvenes hasta 30 años. En dos años el número de desempleados menores de 25 años crece sin cesar. El parte es desolador. La letanía de datos que emergen de Eurostat, la oficina europea de estadística, lo atestigua. Hunde el ánimo de cualquiera: la tasa de paro ha llegado al 20,9%; hay 5,5 millones en paro, un millón y medio más que hace dos años.
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Fuente: El País

